El personaje de Tancredi declara a su tío Fabrizio la conocida frase «Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie» (en italiano: «Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi»). Esta frase simboliza la capacidad de los sicilianos para adaptarse a lo largo de la historia a los distintos gobernantes de la isla, pero también la intención de la aristocracia de aceptar la revolución unificadora para poder conservar su influencia y poder. El «gatopardismo» o lo «lampedusiano» es, en ciencias políticas, el «cambiar todo para que nada cambie», paradoja expuesta por Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957). La cita original expresa la siguiente contradicción aparente:

«Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie».

«¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado».
«… una de esas batallas que se libran para que todo siga como está».

Se basa en la cita de Alphonse Karr (1808-1890) «plus ça change, plus c’est la même chose» (‘cuanto más cambie, es más de lo mismo’), publicada en enero de 1849 en la revista Les Guêpes (‘las avispas’).

Desde entonces, en ciencias políticas se suele llamar «gatopardista» o «lampedusiano» al político que inicia una transformación política revolucionaria pero que, en la práctica, solo altera la parte superficial de las estructuras de poder, conservando intencionadamente el elemento esencial de estas estructuras.

Así, la novela muestra cómo la aristocracia absolutista del Reino de las Dos Sicilias fue expulsada del poder político para instaurar la monarquía parlamentaria y liberal del Reino de Italia, pero ello no implicó la transformación de las estructuras de poder. La burguesía leal a la Casa de Saboya simplemente sustituyó a los aristócratas como nueva élite que acaparó para sí todo el poder político, recurriendo incluso al fraude electoral bajo una apariencia democrática.

En otra frase, el protagonista expresa su insatisfacción por los cambios sociales ocurridos en Sicilia comparando el destino de la aristocracia nativa con el de los campesinos, totalmente distinto al de la nueva burguesía: «Nosotros somos leopardos y leones, quienes tomarán nuestro lugar serán hienas y chacales. Pero los leopardos, chacales y ovejas seguiremos considerándonos como la sal de la tierra».